literatura venezolana

de hoy y de siempre

Del olvido y sus menudencias

Golcar Rojas

El olvido de cada día

Mientras aprendo a vivir aquí
Voy olvidando lo que es vivir allá.

Practico a diario el olvido
Olvido casas  calles
Ciudades  nombres

Olvido títulos  autores
Libros  películas

Olvido caminos

Me pierdo en rutas habituales
Un mismo viaje es siempre nuevo

Desecho rencores y también amores
matizo mis pasiones
Olvido recuerdos

Me quedo con sensaciones
que también se diluyen con el tiempo
a pesar del empeño de mi cuerpo
en recordar

El olvido es

la mejor herramienta

 

Gracias al olvido

Olvida el árbol

la semilla que fue

Olvida el baobab
la lluvia que vendrá

Olvida la albahaca
el agua que la hace florecer

Olvida el perro
el vientre de la madre
y el becerro la leche que bebe

Olvida el río
la fuente de la que mana

Olvida la mariposa
que fue capullo
y olvida la gaviota el huevo
cuando vuela

 

Olvida la granada

qua ha sido erótica

flor persa

Olvidan las sombras

a los cuerpos

 

Del recuerdo, bebamos pequeños sorbos
de un solo trago
Fondo blanco

Que nada nos haga extraños
la vida sigue su curso

A veces es necesario

quemar las naves

La hoja que cae de la secuoya
Ya no recuerda la rama ni el árbol
Sigue, vapuleada por el viento
que se hace aliado

No pretendas cerrar a calicanto
las puertas del olvido

La memoria apenas sirve

para dejarnos estancados
hasta que la vida nos ahoga

Demos gracias al olvido.

 

Amor

Hoy no sé si he amado
La memoria de mi corazón
es nula

Está en mis fotos
en textos olvidados
en pequeños souvenirs
pero mi corazón padece
de olvido

En mi cabeza hay celajes
amores por los que
creí morir
Pero hoy no sé
si en verdad

he amado.

 

Espantos

El olvido es engañoso

y el miedo su cómplice
Crees haber olvidado
pero un domingo
-Malditos domingos-
Llegan los fantasmas
que pensabas olvidados.
Te saludan de mano
con sonrisa achinada

El miedo también se muda
Lo olvidado puede perseguirte
El olvido es una intemperie
Y no hay donde esconderse

 

Espejos

Lo peor son los malditos espejos
Se empeñan en mostrarnos
todo eso que por fortuna
olvidamos a diario

La imagen me muestra a un hombre
desconocido
Con poco pelo, gris y sin dientes,
con la frente cuadriculada
Profundos surcos
que van desde las cejas
hasta la coronilla
Con párpados caídos
y bolsas bajo los ojos

¿Dónde quedó el rozagante muchacho?
¿Habrá muerto y lo he olvidado?
O fue solo un producto de mi imaginación
o un fantasma que deambulaba por los espejos?

 

Hay que romper los espejos
que nos impiden olvidar
a ese mancebo
que habita en el recuerdo.

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